A todos los padres, sobre todo los primerizos, les invaden constantemente diversas preocupaciones con la llegada del bebé, con esta entrada trataremos diversos problemas que tienen los recién nacidos, tales como llantos, actuación ante el llanto, el hipo...
En primer lugar, el llanto es una de las pruebas de fuego para los padres. Oír a sus hijos llorar, llega a ser angustioso y se agrava cuando el llanto es inexplicable.
Hasta que el niño sea capaz de manifestar que tiene frío, hambre, dolor en alguna parte del cuerpo... se precisará práctica e intuición para adivinar la causa del llanto.
Para el recién nacido, el llanto es el único modo de expresión que tiene para contactar con el mundo que le rodea. En los primeros meses, el bebé procura únicamente satisfacerse a sus necesidades fisiológicas: hambre, sed, las excreciones.
Por último los padres atenderán al niño en todo momento, cuidando los factores ambientales (temperatura, luz...), también la posición en la que este en la cuna, ropa, etc.
QUE HACER ANTE EL LLANTO
Un problema que se plantean los padres es si tomar al niño en brazos cuando llora, es difícil posicionarse, ya que si se le deja llorar, el bebé no es feliz; si se le toma en brazos, se corre el riesgo de crearle un hábito.
Nuestro consejo es que se dedique diariamente un cierto tiempo para estar con el bebé, jugar con él, atender sus necesidades, etc. En las restantes ocasiones, si llora y se ha comprobado que nada malo le ocurre, se le dejará en la cuna, entregándole un juguete u otro objeto al que les una un lazo afectivo.
EL HIPO
El hipo es algo natural y frecuente, suele aparecer después de una tetada o biberón y que no es raro después de una crisis de llanto o de carcajadas. No es doloroso, pero puede resultar molesto si dura mucho tiempo.
Se puede calmar dando al niño unas cucharaditas de agua azucarada y colocando al bebé en la cuna boca abajo, así facilitará la expulsión de un eructo.
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