Durante el segundo año, el bebé sufre dos cambios fundamentales:
- Aprende a andar (posición eracta para caminar).
- Aprende a expresarse de forma comprensible (lenguaje).
En cuanto a los padres,este segundo año es uno de los más cansados. Deben prestar mucha atención al niño que despliega una gran actividad. Por otro lado, es una etapa apasionante en la que el bebé desarrolla muchas relaciones sociales y logra afianzar su autonomía.
Cuando vuestro hijo/a aprende a andar, puede recorrer toda la casa. Se vuelve más independiente y atrevido/a, se sube a los muebles, aprende a subir y bajar escaleras...
Es una etapa muy importante en el aprendizaje en la cual el bebé descubre el mundo y adquiere autonomía.
Además, su curiosidad no tiene límites. Es activo/a e incansable.
Su palabra favorita es "no". Así mide su influencia sobre los adultos. Por ello, es el momento ideal para que los padres empiecen a enseñarles algunas reglas de conducta y se muestren firmes cuando la situación lo requiera.
Otra característica es que se muestran posesivos/as con las cosas y las personas. Querrán marcar su territorio y demuestrar su aprecio a los que le rodean, para ello utilizan la palabra "mio". Si sus padres cogen en brazos a otro niño/a o si le quitan un juguete llorarán demostrando su enfado.
Este afianzamiento de su personalidad y su deseo de autonomía le lleva al bebé de dos años a querer hacer las cosas por sí mismo (quiere comer solo, por ejemplo).
Al final de este periodo algunos niños incluso pueden estar listos para empezar a utilizar el orinal. Pero en cualquier caso, si tu hijo/a tiene un aprendizaje más lento no te preocupes, todos los niños/as no se desarrollan y evolucionan al mismo tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario